Opinión: Santiago-Los Vilos

BUENAS NOTICIAS se conocieron durante el año pasado respecto que el primer tramo de la Ruta 5 Norte, que entre otras, se hizo público que estrenará en corto plazo la concesión como autopista urbana de la porción entre Américo Vespucio y Peaje de Lampa.

Por otra parte, y dentro del mismo segmento Santiago-Los Vilos, se hizo pública la semana pasada la venta de “Túnel El Melón”, primera concesión de Obras Públicas, donde Endesa se desprendió de la misma por US$ 41 millones. Finalmente, y hace un mes aproximadamente, entró en funciones el mejoramiento de la Cuesta Las Chilcas, donde se mejoraron las pendientes de la cuesta y barreras de seguridad, además de la ampliación a dos pistas de bajada y tres de subida. Los que no son noticia, son los tres puentes dañados durante el terremoto del 2010 que aún permanecen sin ser reparados.

Habitualmente tenemos memoria frágil, en especial cuando se trata de abrir viejas heridas. Una colega me comentaba del rezago de obras de reconstrucción de viviendas del 27 F, cuestión que lamentablemente no capta ningún radar mediático. Si bien en vivienda los atrasos son palpables, a casi cinco años del terremoto, existe la sensación de que toda la infraestructura (vial fundamentalmente) fue reparada en un 100%. La evidencia empírica de un viaje reciente al norte, me demuestra lo contrario.

Los puentes Quilimarí, y Totoralillo, tienen restringido el tránsito a una pista en el sentido Norte-Sur y el puente a la salida del Túnel de la Calavera (magnífica obra en roca viva que data de 1951), también presenta sólo una pista habilitada para circulación en sentido Sur-Norte. Además, todos ellos con limitación excepcional de tonelaje. Estas tres situaciones se arrastran desde el terremoto de 2010 y a pesar de ser tramos de ruta que pertenecen a la Concesión Santiago-Los Vilos, no han sido reparados.

Desconozco las razones para que esta situación se haya perpetuado. Al intuir posibles explicaciones, ninguna parece razonable. La autopista cuenta, según lo estipulan los contratos vigentes, con los seguros correspondientes para cubrir estas reparaciones sin más demora, tal como lo hicieron otras concesionarias; a saber Ruta Maipo-Talca que reparó prontamente el puente sobre el Río Claro. 

Por otra parte, aún cuando los puentes afectados no están en sectores de gran demanda, esto no es razón para postergar los arreglos, toda vez que los contratos exigen niveles de operación y en especial cuando los peajes a los usuarios se siguen cobrando de la manera habitual. Sería poco feliz que la inspección fiscal estuviese aplicando un criterio distinto en la fiscalización de este contrato, en comparación a otras operaciones de concesiones en el resto del país.

A semanas de cumplirse cinco años del 27 F, sería bueno hacer un balance con altura de miras, y verificar la condición actual de nuestra infraestructura esencial (la Ruta 5 es nuestra columna vertebral e insustituible), para así identificar eventuales tareas pendientes. “El trabajo bien hecho es hasta el final”, de lo contrario no está terminado. No nos volvamos insensibles al necesario “rigor de la tarea terminada”, que es perentorio y urgente para seguir avanzando hacia el pleno desarrollo.

 ( Fuente La Tercera: autor Julio Poblete)

       



El Vileño

Diario Electrónico de la comuna de Los Vilos, perteneciente a la Red de Diarios Comunales, que está presente en las 15 comunas de la Región de Coquimbo, entregando noticias y actualidad en cada una de ellas.